Uno acusa. El otro se defiende. Se interrumpen. Repiten los mismos conflictos. Y tú terminas dedicando gran parte de la sesión a intentar que puedan escucharse.
Hay momentos en los que hacer más preguntas no es suficiente.
Necesitas herramientas que te ayuden a organizar la conversación y trabajar lo que realmente está detrás del conflicto.
¿Te resultan familiares estas situaciones?
“¡Siempre hace lo mismo!”
“¡Eso no fue lo que pasó!”
“¡Nunca me escucha!”
“¡Yo soy quien siempre tiene que ceder!”
“¡Ya hablamos de esto mil veces!”
Mientras uno habla, el otro prepara su respuesta.
Cuando intentas profundizar, aparecen nuevos reproches.
Y cuando parece que están llegando a un acuerdo, la conversación vuelve al punto de partida.
No se trata de hacer que dejen de discutir por unos minutos. Se trata de contar con recursos para explorar cómo se comunican, qué necesitan y qué mantiene sus conflictos.
Diseñado para ayudarte a abordar conflictos de comunicación, diferencias de perspectiva, necesidades no expresadas, discusiones repetitivas y dificultades para construir acuerdos.
Para que tengas recursos concretos cuando la conversación se estanca y ambos vuelven a discutir sobre lo mismo.
Imagina estar trabajando con una pareja que vuelve a discutir sobre el mismo episodio.
La conversación deja de depender exclusivamente de la memoria, los reproches y las interrupciones. Ahora tienes una estructura visual para explorar lo que sucede.